Una era tan delgada que casi se podía ver a través de ella, la otra no; la otra era distinta. Se movían por el escenario como notas en el pentagrama, recortando el aire con las manos. Él tocaba la guitarra y en la pantalla, a miles de quilómetros, un sevillano cantaba. "Por el camino de la tristeza va mi pena. Por el camino de la tristeza va mi pena llorando". La reflexión era; internet nos junta o nos separa? Flamenco online...este pais me sorprende cada día. Y despues paseos, y puestas de sol en lagos con viento, y tartas de manzana y autobuses.
domingo, 28 de septiembre de 2008
sábado, 27 de septiembre de 2008
semáforos tardios
Este es el otoño más auténtico de todos los que he vivido. Un verdadero otoño naranja y amarillo. Como de película lenta de esas que tanto me gustan. ¿Qué hacer un sábado por la tarde en esta ciudad? ¿Qué no hacer un sábado por la tarde en esta ciudad? Me gustan los desayunos/comida de la una. Me gusta pensar que en un mes habré estado en Rusia. Los 8 grados de hoy se llevan bien. Cada segundo que pasa algo cambia. Pero no hay vértigo. No. Sólo la sensación de estar dentro de un gran paréntesis a miles de kilómetros de distancia de todo lo demás, en la ciudad de los mil lagos, de los semáforos tardíos, de los niños rubios con gorro y de los bebedores de cerveza compulsivos.
viernes, 26 de septiembre de 2008
mis quince metros cuadrados
Hay un vendaval al otro lado de la ventana que se está llevando las pocas hojas que le quedan a mi vecino árbol naranja. Me gusta esta tarde de sábado bajo mi nuevo nórdico finlandés. Aquí resulta un tanto ridículo llamarle nórdico, son mantas. Nada más. La carretera parece una alfombra de hojas que juegan con el viento. Y el número dos sigue su ruta, subiendo y bajando, sin importale nada. Ni lo que pasa por mi cabeza, ni las horas que se van, ni la temperatura perfecta que tienen hoy mis 15 metros cuadrados.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Sigo llegando tarde
Ha pasado un mes desde que todo ha cambiado. Ya no subo a autobuses verdes, ni me baño en playas azules. Ahora todo es naranja. Ruska. Se caen las hojas. Atardeceres rojos con banda sonoras variadas. Suena Au revoir simone, Drexler, pero también hay tangos y cajones flamencos. Sé que suena raro ir a clases de salsa en Finlandia. Lo sé. Pero también sé que debería levantarme más temprano, caminar más, dejar de comer cocholate Fazer... Visitar de una vez Helsinki. Pero es que todavía no me he cansado de Tampere, qué le voy a hacer si se me siguen dilatando las pupilas cada vez que hago una panorámica del lago. Qué le voy a hacer si todavía no me he dado cuenta de la altitud ni del duro invierno que me espera...
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